SÃO PAULO, BRASIL.-Rey Pelé, un futbolista sobrenatural. Único. Una leyenda entre leyendas. Alma y corazón en perfecta simbiosis.

Su figura trascendió campos y estadios repletos de espectadores que lo seguían en masa allá donde iba.

Edson Arantes do Nascimento 'Pelé', el rey de la intimidad revuelta, se fue con unos claroscuros que transformaron el fútbol. Fue el mejor embajador de Brasil.

El eterno 10. Tras las despedidas de Alfredo Di Stéfano, Johan Cruyff y Diego Maradona, fue la última leyenda viva de este visceral deporte. Pelé fue el pionero de todos ellos.

Nació en el seno de una familia humilde en la empobrecida ciudad de Três Corações, en el estado de Minas Gerais.

Elevó el fútbol a un nivel con un repertorio técnico y físico sin precedentes hasta la aparición de Pelé. Fundó "jogo bonito".

Su talento también sirvió para promover a Brasil en el escenario internacional. Fue el primer fenómeno de masas del fútbol.

Con él se va la vida récord -según sus informes, marcó 1.283 goles- que, más allá de las canchas, se convirtió en un fenómeno mundial, una marca, una máquina de hacer dinero que marcó a varias generaciones.

Antes de convertirse en futbolista, cuando aún era un niño, trabajaba como limpiabotas para traer dinero a casa. Jefes de Estado e importantes organismos internacionales lamentan el fallecimiento del gran jugador nacido en una humilde comunidad brasileña.

Promesa

– Campeonato mundial
Nunca pensó que se convertiría en el mayor mito. Le prometió a su padre que le traería el Mundial después de verle empezar a llorar tras el insulto en el 'Maracanazo'.


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